Buscar
REGIÓN E IDIOMA
Nuestra historia
Nuestra aventura con Mas Maya comenzó durante unas vacaciones familiares en México. Nos alojamos en un lugar encantador que tenía revestimiento de yeso maya en toda la propiedad, creando una hermosa continuidad sin interrupciones entre los espacios interiores y exteriores. Como entusiastas del diseño de interiores, el material nos cautivó. Tanto por su estética suave, su naturalidad y sus propiedades sostenibles, como por algo más físico. Tenía una aura singularmente calmante y reconfortante que todos sentimos mientras estábamos allí, especialmente nuestra joven hija autista, quien describió lo ‘acogedora’ que se sentía mientras caminaba descalza de una habitación a otra.
Al hacer el check-out, descubrimos que el revestimiento tenía 5 años y no había recibido ningún mantenimiento, lo que realmente nos sorprendió, ya que, aparte de algunas pequeñas grietas superficiales, parecía recién aplicado. Un microcemento natural auténtico como este, elegante, duradero y respetuoso con el medio ambiente, era exactamente lo que necesitábamos para nuestro hogar y las propiedades de alquiler que estábamos construyendo en España.
El vuelo de regreso a casa fue un curso intensivo sobre este increíble material local.
El yeso maya existe desde hace siglos, pero su técnica artesanal se perdió con el tiempo y solo fue redescubierta en los años 90 por un arquitecto local. Actualmente se utiliza ampliamente en la península de Yucatán como material de construcción de referencia. La Universidad de Granada completó recientemente un estudio científico sobre este revestimiento y descubrió que sus propiedades imitan las de las conchas marinas y el nácar, lo que podría explicar su estética natural y su increíble durabilidad (puede leer más sobre ello aquí).
De vuelta en casa, consideramos la posibilidad de importar el yeso maya a España, pero debido a que parte de la mezcla era un líquido compuesto por agua mezclada con savia de árboles locales, no resultaba viable ni económica ni ambientalmente. En su lugar, con la ayuda de un químico mexicano con amplios conocimientos sobre el yeso maya, creamos nuestra propia fórmula utilizando materiales locales y abundantes, incorporando además extractos vegetales para mejorar aún más la fórmula original.
Mas Maya se fabrica en el hermoso enclave de Conil de la Frontera, un tradicional pueblo pesquero de atún en Andalucía donde tenemos nuestra oficina, almacén de producción y showroom. Como culminación de aquel momento tan inspirador que vivimos en México, ahora tenemos el privilegio de presenciar la auténtica reacción física de nuestros clientes cuando recorren nuestro showroom y experimentan Mas Maya. Está más allá de nuestros sueños más ambiciosos…
Jemma + Rickard Jardemar
Fundadores